SUV
Geely Starray: buen equipamiento y estilo sin salir del presupuesto
Geely Starray combina diseño moderno, motor 2.0 turbo y buen equipamiento en un SUV equilibrado, ideal para el uso diario y familiar.
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9 meses agoon
Geely inició una nueva etapa en Chile. Desde ahora, la marca opera directamente sin intermediarios y con ello, busca mayor control sobre sus operaciones. El primer paso en este camino es el Geely Starray, un SUV que se presenta como reemplazo del Azkarra y que inaugura una línea de productos con mejor diseño, tecnología más pulida y una experiencia de manejo que mira hacia el mercado global.
El Geely Starray llega con una propuesta más madura: usa la plataforma CMA, la misma del Volvo XC40, e incorpora un motor 2.0 turbo que lo posiciona en un segmento competitivo.
Se suma a modelos como el Okavango y el Coolray, pero con un enfoque distinto. La meta es clara: posicionarse como una alternativa que combine estética, equipamiento y comodidad, sin salir del rango asequible.
Lo manejamos por una semana y estas son nuestras conclusiones.
Geely Starray: diseño que llama la atención
Con 4.670 mm de largo y 1.900 mm de ancho, el Geely Starray tiene un diseño pensado para no pasar desapercibido.
La parrilla tridimensional y el logo iluminado marcan un estilo propio. Los faros LED se extienden a lo ancho del frontal y los detalles aerodinámicos acompañan la línea general del SUV.
El capó incluye nervaduras que le dan un toque de volumen, mientras que los pasos de rueda mezclan color de carrocería con plásticos en negro opaco.
Las llantas de aluminio aro 20 calzan neumáticos 235/50, que aportan a la estética pero afectan la comodidad en caminos irregulares. Desde el lateral, destacan los pilares oscurecidos y el techo panorámico eléctrico, que ayuda a generar una sensación de fluidez visual.
Atrás, el diseño mantiene la horizontalidad. Las luces traseras tipo “flecha” se conectan por una franja LED. El limpia luneta está oculto bajo el alerón y el portalón tiene apertura eléctrica.
El conjunto logra diferenciarse de muchos SUV de origen chino que apuestan por lo genérico. Aquí hay una intención clara de acercarse a lo que se ve en marcas con presencia global.
En términos simples, te da esa sensación de un auto seguro de sí mismo; se planta con seguridad en la calle.
Cabina sobria y práctica
Puertas adentro, es donde más resuena su carácter: la propuesta es moderna y bien resuelta.
Predominan los tonos gris oscuro con detalles claros; hay superficies en eco cuero, partes en alcántara y zonas plásticas bien integradas. Además, los materiales suaves cubren tablero y puertas delanteras.
El panel central flota sobre un túnel que deja espacio inferior para guardar objetos, muy propio de los autos orientales. Se incluye cargador inalámbrico, dos puertos USB-C, uno tipo A y una toma de 12V.
Cabe destacar que la consola también suma apoyabrazos, posavasos y selector de marchas tipo cristal.
El clúster del conductor es digital de 10,2”, mientras que el sistema multimedia ocupa una pantalla de 13,2” HD. Esta última concentra casi todos los comandos, lo que obliga a navegar por menús incluso para funciones simples como regular los espejos. El sistema operativo es rápido y permite duplicar el celular, aunque solo por cable.
Una de las cosas que me faltó fue el cubre equipaje, lo que podría ser mejorable para seguridad del contenido en el interior. El maletero ofrece 650 litros de capacidad, con doble fondo y rueda de repuesto tipo temporal.
Las plazas traseras ofrecen buen espacio. Hay salidas de aire, dos conectores USB, piso plano y respaldos cómodos. Una de las cosas que más disfruté fue el techo panorámico, que aporta luz y ayuda a ampliar visualmente el habitáculo.
Tecnología y seguridad equilibradas
El equipamiento tecnológico del Geely Starray cubre los principales ítems esperados hoy en un SUV de su tamaño.
La versión tope de línea incluye audio Infinity con nueve parlantes, iluminación ambiental multicolor y head-up display. El control de temperatura es bizona y cuenta con salidas traseras, además de un sistema de renovación automática del aire.
Hay apertura sin llave, freno de estacionamiento electrónico y asistente de partida en pendiente.
En cuanto a seguridad, la dotación es amplia: seis airbags, control de estabilidad, frenos ABS con EBD, control de tracción y sensores de estacionamiento en ambos extremos. También integra cámara 360 con buena resolución.
El paquete ADAS suma control crucero adaptativo, frenado autónomo, mantenimiento de carril, alerta de colisión y reconocimiento de señales. El sistema funciona de forma correcta y sin interferencias bruscas.
Un aspecto mejorable es el sistema de llamadas que proyecta el audio desde el apoyacabezas del conductor. Algunos interlocutores mencionaron escucharse a sí mismos, lo que puede resultar confuso.
También destaca que no incorpora monitor de punto ciego, una ausencia poco entendible en un vehículo que apunta a un segmento familiar y urbano. Considerando el equipamiento general, se echa de menos en uso cotidiano.
Geely Starray: Motor y eficiencia
El Geely Starray equipa un motor 2.0 litros turbo de cuatro cilindros, con inyección directa. Desarrolla 218 hp y 325 Nm, disponibles desde bajas revoluciones.
Este motor, que es el mismo del Geely Okavango, está asociado a una transmisión DCT de siete marchas, que trabaja de forma suave y rápida. Como buen vehículo urbano, la tracción es delantera y no existen versiones AWD por el momento.
El conjunto se mueve con soltura en ciudad y carretera. De hecho, las salidas desde cero son progresivas y no se percibe turbolag, algo que se agradece bastante.
Los modos de manejo son cuatro: eco, sport, comfort e intelligent. Se pueden seleccionar desde un botón físico, lo que agiliza la respuesta y siempre se agradece.
Aunque ojo: el sistema no ofrece opción de manejo manual en modo secuencial ni levas al volante.
La aceleración de 0 a 100 km/h se logra en 8,2 segundos, según la ficha técnica. El consumo homologado es de 12,7 km/l en ciclo mixto.
Aquí quizá tenemos lo menos vistoso del Starray: en la prueba real registramos cifras más cercanas a los 10 y 11 km/lt.
Al volante del Geely Starray
A pesar de que su configuración podría dictar lo contrario, el comportamiento del Geely Starray es firme y sereno. La dirección es eléctrica, liviana en ciudad y con buen ajuste a mayor velocidad.
Por otro lado, la suspensión McPherson adelante y Multilink atrás entrega estabilidad sin comprometer el confort.
A velocidades urbanas se mueve sin ruidos mecánicos ni vibraciones. La insonorización es buena, pero no siempre sobresale. Depende en gran medida del tipo y calidad del asfalto para mantener un habitáculo realmente silencioso. Las juntas de dilatación o lomos de toro no se sienten en exceso, salvo por el perfil bajo de los neumáticos.
Un detalle importante: con cinco personas a bordo, el vehículo mantiene su respuesta. No se siente perezoso ni en sobrepasos ni en pendientes.
En las cosas más simples del manejo, la caja responde sin sobresaltos, aunque sin opción de control secuencial. Los frenos tienen buena mordida y el radio de giro facilita maniobras en estacionamientos.
Por otro lado, y algo que me gustó bastante, es que en zonas de tráfico denso, el control de crucero adaptativo funciona de forma estable.
En contraste, el sistema de auto hold funciona bien, pero podría ser más rápido al soltar el freno. El retardo en la reanudación puede resultar bastante incómodo en situaciones de tráfico continuo.
Durante la semana de prueba, no hubo fallos en sistemas de asistencia ni advertencias intempestivas. En resumen, el manejo es predecible, lo que genera confianza incluso para quienes no estén habituados a este tipo de vehículos.
Una búsqueda de espacio propio
Geely quiere dar un salto en su posicionamiento y el Geely Starray refleja bien ese intento. No es un ejercicio estético, sino un producto que mezcla diseño, ingeniería y tecnología de forma consistente.
Hay elementos por mejorar, como el acceso a funciones básicas o la ausencia de punto ciego, pero -en general- el resultado es positivo.
El Geely Starray demuestra que la marca ha aprendido de sus errores y está lista para competir en serio.
Geely Starray: ¿lo recomendaría?
Sí, lo recomendaría. El Geely Starray se perfila como una opción real para quienes buscan un SUV de tamaño mediano, con buena presencia y motor competente. Su diseño ayuda a diferenciarlo dentro del segmento, y eso, en un mercado saturado, tiene mucho valor.
En el uso diario, el auto responde con comodidad. Y aunque el consumo dista de la ficha técnica, es razonable.
El espacio interior está bien aprovechado y el maletero es práctico. Así mismo, el sistema multimedia cumple, aunque sería útil recuperar algunos botones físicos.
A diferencia del Okavango, que está concebido con un enfoque más familiar, el Starray se presenta como una opción muy ágil sin pretensiones deportivas.
Aunque el equipamiento tecnológico y de confort tienen margen de mejora, se agradecen detalles como el cargador inalámbrico, el sistema de audio y el techo panorámico.
Con un precio asequible para lo que ofrece, el Geely Starray se convierte en uno de los modelos chinos más completos que han llegado al país en los últimos años.
Si puede, manéjelo. Eso de seguro le convencerá.
SUV
Mahindra XUV 3XO: qué propone el nuevo SUV urbano de la marca en Chile
Seis airbags de serie, motor turbo y nuevas tecnologías marcan la llegada del Mahindra XUV 3XO al competitivo segmento B-SUV.
Published
1 día agoon
13/01/2026By
Andrea A.
El Mahindra XUV 3XO marca un punto de inflexión en la estrategia de la marca india en Chile. No se trata solo de una actualización. Este SUV subcompacto llega como un relevo generacional del XUV 300, con una propuesta más sólida en seguridad, tecnología y equipamiento. Todo, pensado para un usuario urbano que hoy exige más contenido por su inversión.
Además, su arribo coincide con los 18 años de Mahindra en el mercado chileno. Ese contexto no es menor. La marca aprovecha este hito para reforzar su presencia con un modelo que apunta directamente al corazón del segmento B-SUV, uno de los más competitivos y sensibles al precio del mercado local.
Diseño compacto con impronta SUV
Con 3.990 mm de largo, 1.821 mm de ancho y 1.647 mm de alto, el Mahindra XUV 3XO ofrece dimensiones adecuadas para la ciudad. Al mismo tiempo, mantiene una postura elevada, clave para quienes migran desde un hatchback o sedán. Su despeje de suelo, superior a los 20 centímetros, es uno de los más altos de la categoría.
Gracias a ello, entrega una ventaja práctica en calles deterioradas, lomos de toro y accesos irregulares. En ese sentido, el uso urbano se ve beneficiado sin sacrificar comodidad.
En términos de diseño, el modelo introduce una identidad lumínica propia de la línea XUV. Las luces traseras LED unidas por una barra continua y un frontal más trabajado le dan carácter. El resultado es un SUV compacto que logra diferenciarse, pero sin caer en excesos visuales.
Por dentro, el aprovechamiento del espacio es correcto para el segmento. Las plazas traseras cumplen con las expectativas de un uso familiar. A eso se suma un maletero de 364 litros, suficiente para el día a día y escapadas de fin de semana.
Mecánica conocida, rendimiento probado
En el apartado mecánico, el Mahindra XUV 3XO mantiene el motor 1.2 litros turbo de tres cilindros. Se trata de una mecánica ya conocida dentro de la marca. Además, ha demostrado un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia.
Entrega 110 hp y 200 Nm de torque, cifras competitivas para el segmento. En especial, el torque se siente en conducción urbana, donde cumple un rol clave.
La gama contempla transmisiones manuales y automáticas, ambas de seis marchas. Estas se distribuyen según versión. No busca un enfoque deportivo. Sin embargo, sí ofrece una respuesta ágil y coherente con su planteamiento urbano, con consumos acordes a su tamaño.
Seguridad como argumento central
Uno de los pilares del Mahindra XUV 3XO es la seguridad. Todas las versiones incorporan seis airbags de serie. También suman frenos de disco en las cuatro ruedas, control de estabilidad y anclajes ISOFIX. Este paquete no siempre está presente en este rango de precios.
Por otro lado, la versión Deluxe eleva el estándar. Incorpora asistencias avanzadas a la conducción de nivel 2, cámara 360° y detector de punto ciego. Con esto, se posiciona por sobre varios de sus competidores directos. Además, refuerza una tendencia clara del mercado: la seguridad dejó de ser un lujo exclusivo.
Tecnología pensada para el día a día
En materia tecnológica, el XUV 3XO muestra un salto evidente respecto a su antecesor. Integra dos pantallas de 10,25 pulgadas. Una está destinada al sistema de infoentretenimiento y la otra al cuadro de instrumentos digital.
La compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto responde a un uso real. Hoy, el smartphone sigue siendo el principal centro de conectividad. A esto se suman puertos USB distribuidos en el habitáculo.
En las versiones superiores, además, aparecen el climatizador dual, el techo eléctrico —panorámico en la variante tope— y un sistema de audio Harman Kardon con siete parlantes. Más que sumar tecnología por catálogo, el enfoque apunta a facilitar la experiencia diaria, tanto en ciudad como en viajes más largos.
La estrategia de Mahindra para el mercado local
Con el Mahindra XUV 3XO, la marca busca consolidarse dentro del segmento B-SUV. Para eso, propone una oferta clara y bien escalonada. La gama en Chile se estructura en cuatro versiones: Comfort, Elite, Luxury y Deluxe.
Así, el usuario puede elegir nivel de equipamiento sin perder elementos clave de seguridad. El precio de entrada desde $9.990.000, junto a una garantía de hasta 5 años o 150.000 kilómetros, refuerza una estrategia basada en valor de producto.
En lugar de apostar solo por volumen, Mahindra apunta a un comprador que prioriza equipamiento real y respaldo. Todo, sin necesidad de escalar a categorías más costosas. En un mercado cada vez más saturado, el XUV 3XO se instala como una alternativa coherente y bien alineada con el consumidor chileno actual.
SUV
Leapmotor B10 se deja ver en Chile antes de su llegada comercial
Leapmotor B10 anticipa su llegada a Chile como SUV eléctrico del segmento C, con 360 km de autonomía, carga rápida y tecnología avanzada.
Published
5 días agoon
09/01/2026By
Andrea A.
Más que un lanzamiento inmediato, lo que mostró Leapmotor fue una señal clara de hacia dónde apunta su estrategia en Chile. La marca presentó en avant premiere el Leapmotor B10, su segundo SUV 100% eléctrico, un modelo que ampliará su portafolio local y cuya llegada comercial al país está prevista para el primer trimestre de 2026.
Se trata de un SUV del segmento C que se suma a la oferta de la marca tras el debut del C10 en octubre pasado. Con este adelanto, Leapmotor anticipa una expansión de su gama en el país, enfocada en vehículos eléctricos con un fuerte componente tecnológico y un enfoque práctico para el uso diario.
Leapmotor B10: motorización eléctrica y autonomía
El Leapmotor B10 se presenta con un sistema de propulsión 100% eléctrico de alta eficiencia, que entrega 218 CV de potencia y 240 Nm de torque. Gracias a esta configuración, acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 170 km/h.
La energía proviene de una batería de 56,2 kWh, que permite una autonomía de hasta 360 km según el ciclo WLTP. En materia de carga, el modelo admite corriente alterna de 11 kW y carga rápida en corriente continua de hasta 140 kW, con la capacidad de recargar del 30 al 80% en 16 minutos, una cifra destacada dentro de su categoría.
Diseño, dimensiones y tecnología interior
Respecto al diseño, el Leapmotor B10 presenta una silueta de líneas modernas y proporciones equilibradas, con un enfoque claramente urbano.
Sus dimensiones alcanzan 4.515 mm de largo, 1.885 mm de ancho y 1.655 mm de alto, junto a una distancia entre ejes de 2.735 mm, lo que se traduce en un habitáculo amplio para el segmento.
Por otro lado, el interior pone el foco en la tecnología y la experiencia de uso. El eje central es el sistema multimedia Leap One, con una pantalla de 14,6 pulgadas, impulsada por el chip Snapdragon 8155 y gestionada por LEAP OS 4.0 Plus.
Esta interfaz permite un funcionamiento similar al de un smartphone, con pantalla multi-aplicación, escenarios personalizables y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
A esto se suma un tablero de instrumentos digital de 8,8 pulgadas, dos corridas de asientos y una configuración interior pensada para el uso cotidiano.
El modelo incorpora 22 compartimentos de almacenamiento inteligente, la posibilidad de crear un área de descanso dentro del vehículo y un techo panorámico de 1,83 m².
Seguridad y comportamiento dinámico
En el apartado de seguridad, el B10 incorpora un completo paquete de 12 asistencias a la conducción (ADAS), cámara de visión 360°, chasis de acero de alta resistencia y suspensión trasera multibrazo.
La distribución de peso 50:50 y el ajuste del chasis pretenden entregar estabilidad, confort y buena maniobrabilidad, tanto en conducción urbana como en carretera.
Este enfoque integral permitió al modelo obtener cinco estrellas en las pruebas Euro NCAP, reforzando su posicionamiento dentro del segmento C-SUV eléctrico.
Un SUV eléctrico pensado para el uso diario
El Leapmotor B10 está orientado a jóvenes, familias y usuarios que buscan un SUV eléctrico conectado y eficiente para la ciudad, sin renunciar al diseño ni al confort.
Su propuesta combina tecnología avanzada, buen nivel de seguridad y una autonomía adecuada para el uso cotidiano.
Finalmente, la llegada comercial del Leapmotor B10 al mercado chileno está prevista para el primer trimestre de 2026.
SUV
Honda WR-V: una nueva generación para el SUV compacto de Honda
Published
5 días agoon
09/01/2026By
Andrea A.
El crecimiento sostenido del segmento SUV compacto cambió las prioridades del comprador, que hoy exige más espacio, mejor equipamiento y mayores estándares de seguridad. En ese contexto, Honda presentó en Chile el nuevo Honda WR-V, un modelo que renueva su propuesta como SUV de entrada de la marca, con una actualización profunda en sus principales atributos.
Se trata de la segunda generación del Honda WR-V, desarrollada y producida en Brasil, que se integra a la oferta local como una alternativa pensada para el uso diario, la ciudad y los viajes, manteniendo dimensiones contenidas pero con un mejor aprovechamiento del espacio interior.
Honda WR-V: seguridad activa y arquitectura optimizada
Uno de los ejes centrales del Honda WR-V es su enfoque en seguridad desde las versiones base. Toda la gama disponible en Chile incorpora de serie el sistema Honda Sensing, el conjunto de asistencias avanzadas a la conducción de la marca.
Este paquete incluye frenado con mitigación de colisión, control de velocidad crucero adaptativo, asistencia para mantenerse en el carril, mitigación de salida de carril y luces altas automáticas.
A ello se suman seis airbags, asistente de arranque en pendientes, cámara de retroceso con guías dinámicas y sensores de estacionamiento traseros.
Desde el punto de vista estructural, el Honda WR-V se apoya en una arquitectura optimizada que permite una distancia entre ejes de 2.600 mm, un dato relevante dentro de su segmento, ya que incide directamente en la habitabilidad interior y en la estabilidad durante la conducción.
Motorización, equipamiento y habitabilidad
En el apartado mecánico, el Honda WR-V equipa un motor 1.5 litros DOHC i-VTEC, que entrega 119 HP de potencia y 14,8 kg·m de torque, asociado a una transmisión automática CVT con Paddle Shift. Esta configuración está orientada a una conducción suave y eficiente, adecuada para el uso urbano y trayectos largos.
El interior presenta un diseño funcional, con un puesto de conducción claro y bien organizado. Incorpora un panel de instrumentos digital, una pantalla multimedia central de 10,25 pulgadas y soluciones prácticas como el cargador inalámbrico para smartphones.
En términos de espacio, uno de los puntos más relevantes del modelo es su maletero de 464 litros, una de las capacidades más altas dentro del segmento SUV compacto, lo que amplía su versatilidad para el uso familiar y los viajes.
Finalmente, en Chile, el Honda WR-V se comercializa en versiones EX y Touring, ambas con un nivel de equipamiento consistente en confort, conectividad y seguridad.Los precios parten en $22.990.000, considerando bonos incluidos.
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