Volvo Car Chile y el Center for Energy Transition (CENTRA) de la Universidad Adolfo Ibáñez han divulgado un estudio revelador sobre los puntos de carga eléctrica en el país.
Esta segunda investigación colaborativa sigue el informe anterior sobre la percepción del consumidor en electromovilidad.
La necesidad de expandir y equilibrar la red de carga pública se subraya como una prioridad dada la creciente adopción de vehículos eléctricos en Chile, evidenciada por las 1.991 unidades vendidas hasta ahora en 2024.
Puntos de carga eléctrica: distribución desigual

La investigación destaca una concentración significativa de puntos de carga eléctrica en la Región Metropolitana, con el 70% del total nacional.
Esta centralización ha generado vastas áreas sin infraestructura adecuada, especialmente notable en las rutas de largo recorrido como la que se extiende de Copiapó a Antofagasta, donde se encuentran 550 kilómetros sin puntos de carga.
La disparidad en la distribución afecta principalmente a los viajeros y a aquellos residentes fuera de la capital, limitando severamente la viabilidad del transporte eléctrico en largas distancias.
Luis Gutiérrez, investigador de CENTRA, señala la importancia de una infraestructura de carga rápida accesible en regiones clave para facilitar la transición hacia la electromovilidad.
El estudio sugiere una estrategia nacional para cerrar estas brechas con un enfoque especial en las rutas interregionales, donde la falta de puntos de carga rápida se convierte en una barrera para la adopción de esta tecnología.
Infraestructura y capacidad

El estudio también evalúa la capacidad actual de la red de carga en relación con la cantidad de vehículos eléctricos en el país.
Actualmente, Chile posee más de 1.268 puntos de carga eléctrica, de los cuales solo el 23% son rápidos.
Esta distribución resulta en una media de cinco vehículos eléctricos por punto de carga y 21 vehículos por punto de carga rápida, una ratio que contrasta marcadamente con estándares internacionales.
Comparativamente, en países con una fuerte adopción de la electromovilidad como Noruega, la proporción de vehículos por cargador es considerablemente menor.
El estudio indica que el fortalecimiento de la infraestructura, especialmente la rápida, es fundamental para soportar un aumento en el número de vehículos eléctricos y mejorar la experiencia de los usuarios.
Además, se destacan las diferencias significativas en la satisfacción de los usuarios.
Muchos reportan insatisfacción debido a la baja disponibilidad y cobertura limitada de puntos de carga rápidos.
Percepciones: ¿Qué opinan los usuarios?
La recolección de opiniones de usuarios mediante encuestas ha proporcionado una perspectiva valiosa sobre la experiencia actual con la infraestructura de carga.
A pesar de la funcionalidad general de los puntos de carga, el 78% de los encuestados expresó insatisfacción con la infraestructura pública de carga.
Los problemas más comunes incluyen la falta de disponibilidad de cargadores en regiones clave.
Por otro lado, la baja potencia de algunos puntos de carga eléctrica dificulta una carga eficiente en carretera.
Estos hallazgos resaltan la necesidad de una revisión y mejora continua de la red de carga.
Los usuarios piden más puntos de carga rápida que puedan servir no solo en áreas urbanas sino también en rutas interregionales y zonas menos pobladas.
Electromovilidad, puntos de carga eléctrica y enfoques al futuro

El estudio sugiere la implementación de políticas y programas que fomenten la instalación de infraestructura de carga, especialmente en áreas rurales y regiones desatendidas.
La expansión de la red domiciliaria también forma parte de la estrategia, buscando equilibrar la carga pública con soluciones residenciales que faciliten el uso diario de vehículos eléctricos.
Estos esfuerzos son cruciales para el desarrollo sostenible del sector y para asegurar que los beneficios de la electromovilidad sean accesibles para todos los chilenos.